OLIMPIA E. ROSENTHAL

Ph. D. Candidate, Hispanic & Luso-BrazilianLiterature.

   






 

 

 

 

ABOUT ME

Explicar la pasión que siento por la literatura requiere que comience narrando la historia de mis padres y del lugar en que crecí. Cuando mis padres llegaron a Erongarícuaro hace más de treinta años, el pueblo capturó su imaginación. Tres aspectos en particular los compelieron a quedarse. El primero fue la belleza física del lugar; los volcanes, los lagos, las viejas trojes del pueblo. Otro aspecto fue la insólita mezcla de personajes que interactuaban en el pueblo, entre ellos Lena Gordón; descendiente de una familia aristocrática italiana, y el manco “Don Aguantador”; quien invitó al pueblo entero al entierro de su pierna. Además, había en Erongarícuaro enigmáticos detalles como la pequeña industria de diamantes sintéticos y los rumores de que André Breton diseñó la cruz en el atrio de la Iglesia. Todo formaba parte de un mundo que parecía más literario que real. Mis padres creían haber llegado a un Macondo, hicieron del pueblo su hogar.

Mi infancia y adolescencia en Erongarícuaro hicieron de mí un individuo culturalmente híbrido. Por un lado tengo la perspectiva de mis padres – con su sistema de valores, educación, y su lengua materna de inglés - y por el otro me constituyo de las experiencias de jugar, estudiar, y vivir en un pueblo rural de México. Aprendí a pertenecer a dos mundos al mismo tiempo, a hablar dos lenguajes culturales. Ciertos aspectos sobre lo singular de mi experiencia en el pueblo sólo fue aparente al interpretarlo desde la perspectiva de mis padres, quienes nunca dejaron de ver lo real maravilloso del lugar; cosas que para mí eran simples detalles de la cotidianeidad. La definición de mi identidad siempre ha estado marcada por la realidad de una vida culturalmente dividida. Es precisamente este aspecto el que me atrajo inicialmente a la literatura: preguntas sobre identidad que en algunos casos respondieron Lessing, Rushdie o Carpentier. 

A medida que ha avanzado mi estudio formal de la literatura, dos aspectos continúan a atraerme sobre la literatura y me impulsan a seguir. Por una parte, me interesa el estudio de la literatura latinoamericana porque veo en su estudio y en su transmisión como futura profesora un enorme valor humanista. La literatura expresa a través del uso creativo del lenguaje las historias individuales o colectivas de una enorme variedad de personas que varían en tiempo, espacio, y situación existencial. Al penetrar un mundo literario ajeno al nuestro, aprendemos - o recordamos - lo importante que es la tolerancia, la empatía y la comprensión de la temida idea del Otro. Cuando viví en Alcalá de Henares tuve la oportunidad de enseñar literatura por primera vez. Trasmitir a otros mi fascinación y convicciones sobre la literatura fue una experiencia personal gratificante. Los comentarios positivos de los estudiantes me permitieron además comprender el valor colectivo de enseñar literatura e instruir en otros las herramientas semióticas y los métodos críticos necesarios para interpretar los signos que constituyen nuestras realidades.

El otro aspecto que me mueve a seguir en el estudio de la literatura es mi interés en investigar la representación textual del hibridismo cultural. Hoy día, la gran cantidad de migraciones post-coloniales han creado  identidades culturales que no están fijas, identidades en transición. La serie de cuestionamientos que surgen a raíz de estos fenómenos se evidencian en la literatura y deben ser estudiados desde diferentes posturas teóricas. Los nuevos enfoques teóricos y analíticos que forman parte de los estudios culturales permiten este tipo de estudios en la literatura. El marco teórico proporcionado por críticos post-coloniales como Spivak, Said y Bhabha nos permiten re-examinar críticamente los textos en los que la representación de los Otros suprime nociones de lo híbrido. Durante mi maestría realice estudios sobre estos fenómenos y en la actualidad estoy en el proceso de revisión para publicar mi ensayo “O silêncio do subalterno em Menino de Engenho e Banguê”.

Además de los nuevos enfoques teóricos que han expandido el campo de investigación, los estudios comparativos de literatura ofrecen la posibilidad de analizar las expresiones culturales en diferentes grupos lingüísticos y culturales. Desde que viví brevemente en Brasil siento una gran afinidad por la cultura y la lengua del país. Académicamente la investigación de las expresiones culturales de Brasil – no solo literatura, sino también cine, teatro y música – proporcionan un campo de estudio más amplio para desarrollar el tipo de investigación en la que estoy interesada. La comparación formal entre lo que las expresiones culturales Luso-Brasileñas y las Hispanoamericanas reflejan sobre la noción de hibridismo cultural aportarán investigaciones innovadoras en esta área.